Aunque no es mi intención hablar mucho de aplicaciones fotográficas para smartphones, he de reconocer que soy asiduo usuario de ellas, sobretodo por que me permiten dar un sabor especial a las fotografías que hago con el teléfono móvil, y como, por supuesto, esta es una cámara que va conmigo salvo olvidos o despistes, pues acabo usando una de ellas.
Y aunque para android hay muy buenas aplicaciones, Camera 360 o Vignette son un buen ejemplo de ello, siempre miraba con cierta envidia a los usuarios de iPhone y su Instagram. Tanto por los efectos, como por su red social en la que compartir las fotografías realizadas.
Por fin esta semana han publicado la versión 1.0 de Instagram para Android. Solo hace falta mirar la cantidad de descargas que ha tenido para darse cuenta de las expectativas generadas. Pero ¿está Instagram a la altura? Pues si y no. En la parte positiva he de decir que en el aspecto social nada gana a Instagram. Anteriormente teníamos otras opciones para compartir nuestras fotografías de móviles, como por ejemplo mi colección de instantes que tengo publicada en Tumblr, donde cuelgo exclusivamente fotografías realizadas con el teléfono móvil. Pero Instagram da más. En este aspecto Instagram está dos pasos por delante de las alternativas.
En el aspecto negativo está el hecho que en el tema efectos no aporta nada a lo que podamos hacer con las aplicaciones ya disponibles para Android. Pero para mí, el gran defecto de esta aplicación es su tamaño y el hecho que tenga que residir en la memoria interna del teléfono. En el sistema Android disponemos de dos espacios de almacenamiento. Una interna, más limitada y otra en una tarjeta SD. El propio sistema permite que las aplicaciones residan en la tarjeta SD si sus programadores la han preparado para eso. En el caso de Instagram, no tenemos dicha posibilidad, por lo que nos consume un espacio valioso en el teléfono. Quizás los que tengan telefonos más modernos que el mio, no lo noten tanto, pero en mi caso resulta que Instagram ocupa un espacio valiosisimo en mi telefono móbil.
He de decir que instalé la aplicación, la probé, la desinstalé por temas de espacio, le hice espacio y la volví a instalar, pero eso no quita que ahora mismo tenga una relación de amor-odio con esta aplicación.
Para terminar diré que Cuando los robots dejaron de envidiar a las manzanas, y se dieron cuenta que no era para tanto.